El sábado era el día, las 11:30 la hora.
Día D hora H.
Y allí estábamos nosotros, en la puerta del hotel NH Constanza, esperando ver aparecer una de las calvas más famosas de nuestro club, para llevarlo a la sede de nuestra Peña donde muchos socios lo esperaban con la ilusión de ver a uno de los suyos cerca de ellos.
Mientras esperábamos tuvimos la suerte de coincidir con el futuro del equipo, las promesas, los que en los próximos años están llamados a darnos muchas alegrías.

Tras unos minutos de charla con los chavales y un tirón de orejas a Rodri por su plantón a los amigos de HLM.net, apareció Monchi acompañado de su hijo Alejandro, otro “viejo” conocido de los desplazamientos por la Península siguiendo al equipo.
Ramón se mostró en todo momento muy cercano, como si nos conociésemos de toda la vida, lo que hizo que todo fuera mucho más sencillo.
Ya durante el viaje nos fue contando cosas acerca del club, bromeando con la lista de 83 nombres que el otro día publicaba Jesús Alvarado (nos llegó a contar que de esa lista había dos nombres que ni si quiera sabía quién eran) e interesándose por nuestra Peña.
Al llegar la sede la gente lo esperaba con ganas. Sólo entra lo recibieron con el aplauso que se merecía, saludó atentamente a quién se lo requirió y tomó asiento.

Nuestro compañero Hilario hizo una breve introducción, recordando que hacia un año el equipo había estado también en nuestra ciudad levantando un título, para después cederle la palabra a Monchi.
Ramón nos explicó como se estructura el área Deportiva del Club, como se dividen el trabajo, qué Ligas siguen y de qué forma y como deciden a qué jugadores seguir.
La charla estaba resultado apasionante, la gente escuchaba en un silencio sepulcral y se palpaba la alegría de unos por tener a Monchi delante pero también se notaba que Ramón estaba a gusto y que se sentía como en casa.
Finalizada la charla llegó el momento que todos esperaban: las preguntas.
Monchi no rehuyó ninguna, ni las más críticas ni las que le preguntaban por temas más complicados.
Tuvo tiempo para repasar muchos temas, muchos nombres y de explicarnos muchísimas anécdotas.
De entre las perlas que nos soltó, destacaría por ejemplo su respuesta cuando se le preguntó qué tipo de entrenador buscaba el equipo de cara al año que viene ya que todos los nombres que se barajaban era de calado diferente. Monchi respondió que era verdad que futbolísticamente eran diferentes, pero destacó que todos tenían algo en común y era la vertiente motivadora.
Se le preguntó por los fichajes, sobre todo teniendo en cuenta que el entrenador todavía no estaba decidido. Monchi nos contó que todos los fichajes que se habían hecho hasta el momento destacaban por su polivalencia, algo que no favorecía el trabajo del entrenador cuando se decidiese su nombre.
También nos dijo que desde el Club creían que habían posiciones que eran más susceptible de ser elegidas por el entrenador, como la de delantero o defensa central, y que ahí iban a esperar a a saber el nombre del técnico que iba a sentarse en el banquillo el año próximo para tomar decisiones.
Nos contó anécdotas como cuando se enteró del fichaje de Juande por el Tottenham estando él en el palco de White Hart Lane y con el Director Deportivo inglés sentado a su lado, nos explicó cómo se había desarrollado el fichaje frustrado de Borja Valero o como Van Persie estuvo a unas plantas de hotel de vestirse de sevillista.
Fueron muchas las preguntas, más incluso de las que creíamos, y él no dejó ni una por responder.
Cuando ya rozábamos las dos horas de debate, Ramón nos dijo que debía irse para estar en la comida del equipo, así que dimo el acto por concluido no sin antes brindarle una sonora ovación y hacerle entrega de una camiseta de la Peña que recibió con agrado.

Con el acto acabado nos dirigimos de nuevo al hotel donde nos despedimos de él agradeciéndole el trato que nos había brindado, sobre todo por haberse mostrado tan cercano.
Me atrevería a decir que él disfruto tanto como nosotros, aunque eso tendremos que preguntárselo la próxima vez.
P.D.: Ya sabéis de mi falta de tiempo últimamente, pero prometo que haré un esfuerzo para intentar mañana explicaros como fue por Cornellà-El Prat.