Paso al frente del Sevilla en sus aspiraciones de clasificarse para la Champions League del año próximo, gracias a un triunfo difícil y muy trabajado ante un rocoso Zaragoza.
Los nuestros salieron con el once esperado y poco a poco impusieron su ritmo ante un Zaragoza que, aunque se encerraba mucho atrás, no renunciaba a salir a la contra gracias al buen hace de Ander Herrera en el centro del campo.
El Sevilla no se mostraba muy acertado en la salida del balón, pero esta vez sí, las bandas mostraban su acierto habitual. Perotti y Navas llegaban con claridad por sus respectivos costados, justo por donde llegaría el primero gol del equipo.
Navas llegaba hasta la línea de fondo, centraba al corazón del área donde no encontraba rematador pero antes de pasar de largo se encontraba con la bota de Perotti que la empujaba poniendo al Sevilla en franquicia. Era el minuto 42 y en Sevilla daba un paso importante al conseguir abrir la lata maña y más haciéndolo en uno de esos minutos denominados psicológicos.

En la reanudación, cuando algunos seguían buscando su asiento, el Zaragoza empataba en un remate de Jarosik que se colaba por la escuadra de la meta de Varas.
El partido volvía a estar como al principio y al equipo le tocaba remar contra un Zaragoza que cada vez se mostraba más cómodo en el césped.
Por suerte, tan sólo 9 minutos después del empate maño, Cáceres cazaba un balón en banda, se adentraba en el área donde Ponzio le hacía penalty. Kanouté era el encargado de lanzar la pena máxima, que entraba en la portería de Leo Franco con mucho suspense tras tocar el balón en la mano del portero.
El Sevilla recuperaba la ventaja en el marcador, aunque el gol se había cobrado un víctima pues Kanouté se marchaba lesionado al sentir un pinchazo tras el lanzamiento del penalty.
El partido no cambiaba mucho tras el gol sevillista. Los nuestros intentaban controlar el balón pero el Zaragoza, muy ordenado, llegaba cada vez con más peligro.

El partido se convertía en un correcalles con continuas idas y venidas en ambas porterías, pero el marcador permanecía inalterable.
El Sevilla seguía sin dominar el centro del campo, a pesar de que Renato había entrado por Kanouté, por lo que Manzano se decidía por sustituir a Medel por Zokora en busca de frescura.
El guión permanecía inalterable, ambos equipos llegaban bien a los alrededores del a´rea rival, pero sin crear ocasiones muy claras. El tiempo pasaba jugando al favor de los nuestros, pero en el ambiente empezaba a notarse cierta preocupación viendo las llegadas mañas cada vez más peligrosas.
Y cuando el cronómetro ya marcaba el minuto 90, una jugada de Negredo, otra vez falto de acierto pero con un derroche espectacular, acababa con otra pena máxima señalada por el árbitro, que el mismo jugador Vallecano se encargaba de transformar matando el partido y dejando los tres puntos en Sevilla.

Con este resultado y a falta de que se disputa mañana el Almería-Athletic Club, los nuestros se colocan quintos superando al Espanyol y el Athletic en la tabla y recortando a nueve puntos la distancia con el Villarreal.
Llegados a este punto, nadie nos va a quitar la ilusión, ni a los jugadores ni a al afición, de hacer otra mañana e intentar hacernos con la cuarta plaza. Evidentemente la empresa no va a ser fácil, pero pasa siempre por no fallar y esperar a que los castellonenses, nuestro rival directo tras la victoria del Valencia ayer, pinche en sus partidos descentrado además por su participación en la Europa League.
Además y gracias precisamente a esa participación de los amarillos en Europa, el Sevilla puede centrarse únicamente en preparar sus partidos ligueros mientras nuestro rival, deberá afrontar además las eliminatorias europeas.
Para empezar toca ganar en Mallorca y esperar a que el Valencia nos eche un cable.