Cuanto tiempo hacia que uno no se sentaba a escribir sobre un partido, con el buen sabor de boca que deja un resultado como el de esta noche.
El Sevilla ha vuelto a ser el equipo que todos queremos ver. Un equipo ordenado, con la cabeza fría, dominador y las ideas claras.
Manzano no sorprendió a nadie y alineó de inicio a los mismos once con los que había probado durante la semana. El inicio del partido fue de tanteo, con dos equipos que se mostraba excesivo respeto.
Poco a poco el partido se iba rompiendo y empezaban a llegar las oportunidades en ambas porterías, esta noche defendidas por dos enormes porteros.
El dominio era alterno al igual que las ocasiones, pero a pesar de ello el Sevilla se mostraba diferente al equipo ramplón que llegó a ser en algunos momentos del campeonato.
Una vez más, Medel y Rakitic ponían la fuerza y la clase en el centro del campo y poco a poco iban haciéndose los dueños del partido.
Las ocasiones se sucedían sin acierto por parte de los delanteros y eso que Negredo estrellaba por sexta vez esta temporada (jugador con más balones al palo, equipo con más balones a la madera) un balón en la cepa del poste.
Con buenas sensaciones el partido se iba al descanso, del que el Sevilla volvía tan enchufado como se había ido, creando de nuevo oportunidades clarísimas a los pocos minutos de la reanudación.
La portería seguía defendida a las mil maravillas, el equipo defendía bien aunque Dabo demostraba no estar al mismo nivel que sus compañeros. Las bandas intervenían poco, pero cuando lo hacían creaban mucho peligro. Medel se bastaba para controlar el centro del campo lo que aprovechaba Rakitic, con la inestimable ayuda de Kanouté, para imponer su clase y arriba, peleándose hasta con su sombra, Negredo era un peligro constante para la portería de Guaita.
El equipo dio un pase atrás coincidiendo con la entrada de Banega, pero fue sólo un momento de debilidad y, cuando mejor estaba el Valencia, Rakitic recogía un balón suelto en el área y de potente zurdazo, batía a Guaita para hacer el 0-1.

El Sevilla se adelantaba justamente en el marcador, pero nada estaba todavía hecho pues el Valencia no pensaba darse por vencido.
Los che siguieron atacando, pero el equipo se mostraba seguro atrás, sobre todo gracias a las intervenciones de Varas, y salía a la contra aprovechando los espacios que el Valencia se veía obligado a conceder.
Manzano decidía entonces, con un criterio muy dudoso, dar entrada a Zokora por Medel (que alguien me cuente que estaba lesionado, si no no lo entiendo). Quedaban a penas 10 minutos en los que el equipo se mostró muy sólido e incluso, si Negredo hubiese estado más acertado, pudo aumentar las diferencias.
Al final los tres puntos se quedaron en el bando visitante de forma merecida gracias al buen hacer del equipo en general pero sobre todo al acierto de Varas que hoy, una vez más, volvió a estar colosal.
Se vuelve a demostrar que el equipo ha ganado mucho, muchísimo, con los dos fichajes de invierno y que además el Sevilla tiene portero para rato.
Antes de acabar quiero hacer un apunte sobre la retransmisión de Carlos Martínez, un tipo que se ha pasado todo el partido viendo como clarísimas todas las jugadas favorables al Valencia y también a su realizador, que a esta hora debe estar buscando nuevos planos del piscinazo de Joaquín con Dabo mientras su mujer está ahogando sus penas con el vecino de arriba.



1 comentarios:
Buena matizacion sobre el inclito Carlitos Matinez y su banda y sobre el realizador que no puede hacerlo peor pero ya se sabe que las victorias delSevilla escuezen a los señores del Plus
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