Miro hacia atrás y me doy cuenta que tengo mucho por contar y poco tiempo para hacerlo, pero como mínimo voy a intentarlo.
Esta ha sido una semana dura en lo deportivo pero muy muy buena en lo personal.
No fuimos capaces de dar la machada en Oporto, fue un partido muy malo que aún así ganamos y en el que una vez más, nos condenaron nuestros propios errores, pero en cambio el viaje que realizamos muchos sevillistas fue, por mucho que algunos portugueses intentaran estropearlo, inolvidable.
La afición volvió a estar de diez, apoyando al equipo, sobreponiéndose al terrible ambiente en contra y dando de nuevo una lección de comportamiento y saber estar.
Tuvimos que sufrir la violencia verbal y física de aficionados y cuerpos de seguridad, controles abusivos, cacheos excesivamente rigurosos, etc. pero nada funcionó pues el servilismo está por encima de todas las cosas como se demostró una vez en la grada.
Ya os fui dando detalles y enviando fotos a través de mi twitter así que creo que podemos dejarlo aquí. Además os dejo un enlace al álbum de fotos que tomé allí.
Oporto ya pasó. No pudo ser. Se intentó, pero no fue suficiente.
Y cuando todavía nos duraba la resaca
europea, había que ponerse a pensar en el Atlético de Madrid.
Y de nuevo, como ya pasara en Portugal, la experiencia personal superó con creces las expectativas deportivas.
Como sucede cada año, la P.S. Nervionline, la pionera del peñismo sevillista internauta, celebró su habitual calçotada en tierras catalanas y esta vez, mi familia y yo, tuvimos la suerte de poder asistir.
Fue un día magnífico entre amigos y sevillistas, sevillistas y amigos. Gente llegada desde Madrid, Catalunya, Andalucía, con el único factor en común que el escudo del más grande.
Los ingredientes no podían ser mejores, tanto en las brasas como en el ambiente, por lo que el resultado, dejando de lado el partido, tenía garantía de éxito.
Fue maravilloso volver a ver a Javi y su encantadora familia, abrazar de nuevo a Anabel, Peluka, Canapé y compañía, conocer a Jesús, Carlos y todos los demás.
Y de nuevo, como ya pasara en Oporto, la pena fue que el equipo, aún sacando un buen resultado del Calderón, no pudiese darnos esa alegría total que hubiese supuesto vencer en tal repugnante lugar.
El equipo lo intentó, aunque en muchas fases del encuentro estuviera a merced de los locales. Volvió a ser letal arriba aprovechando las pocas oportunidades generadas, pero por desgracia también volvió a ser un desastre defensivo lo que nos hizo volver a perder dos puntos.
En fin, una maravillosa semana en lo personal aunque algo decepcionante en lo deportivo.
¡No se puede tener todo!



1 comentarios:
Al menos nos queda la sensación de que plantilla hay y solo la falta de planteamiento desde la banda nos está haciendo perder puntos
Un abrazo
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