Tras una buena racha de victorias como local, el Sevilla ha vuelto a dejar escapar puntos de su feudo en una jornada que podía haber sido muy buena de haberse conseguido la victoria (el Valencia pierde en el Calderón).
Jiménez alineó de inicio a casi todo lo que tenía, en un equipo marcado por las muchas bajas. El míster debía encontrar sustituto para jugadores tan importantes como Zokora, Negredo o Luis Fabiano y dio entrada de inicio a Acosta, Romaric y Kanouté.
Los primeros minutos fueron buenos con alguna clara ocasión para los nuestros pero poco a poco los pupilos de Caparrós fueron encontrando su sitio en el campo y el partido fue igualándose.
Con varias ocasiones claras por ambos bandos pero mejor juego local, el partido llegó al descanso tras un primer tiempo donde quedaba claro que echaba mucho de menos a sus bajas.
La segunda mitad empezó mal con la expulsión de Romaric en una jugada de infantiles. Palop cedía el balón al marfileño que, sin darse cuenta de que estaba siendo presionado por un jugador del Athletic perdía el balón al intentar girarse y se veía obligado a hacer una falta que, siendo el último jugador, le valía la roja directa.
El Sevilla debía sobreponerse al desgaste del partido de Champions, a las bajas y para colmo debía hacerlo jugando casi toda una parte con diez.
Los minutos posteriores a la expulsión fueron de dominio visitante con alguna clara ocasión que Palop supo desbaratar pero fue sólo cuestión de minutos, los que necesitó Navas para echarse el equipo a las espaldas y asediar la portería de Iraizoz.
Los minutos pasaban y el gol no llegaba lo que hacía que poco a poco ambos equipos fueran bajando el pistón dando por bueno el punto. A falta de 5 minutos el Sevilla volvió a atacar con todos y a punto estuvo de llevarse la victoria pero el balón no quiso entrar y el arbitro señaló el final de un partido que volvía a suponer la pérdida de puntos del Sevilla como local.
Analizando el partido más en frío, creo que hoy ha quedado claro que hay una diferencia abismal entre alguno de los teóricos titulares del equipo y sus suplentes. Hombres como Romaric están a horas luz de otros como Zokora y la expulsión de esta noche lo ha dejado claro pues el equipo ha jugado mejor con diez que con once.
El marfileño ralentiza en exceso el juego del equipo, no sabe llevar la manija del juego y es sumamente lento en todos sus movimientos.
Por último creo que es de recibo dedicarle unas líneas a Kanouté. El malí no está en su mejor momento de forma y parece un calco del delantero que deslumbraba con su juego y remate. Las lesiones y probablemente la Copa de África han mermado demasiado a un jugador que además, no está acostumbrado a jugar como único punta y tiene tendencia a bajar al centro de campo a buscar el balón dejando huérfana la posición de teórico “9”.
Por contra, es justo alabar el partido defensivo del equipo, con un Fazio que crece día a día, la buena forma de Stanke y la capacidad de sorprender de Adriano viniendo desde atrás.
Por delante queda una semana entera para preparar el importantísimo partido del sábado y ya os aviso desde ya que no va a ser fácil pues a buen seguro que la prensa capitalina va a intentar enturbiar el ambiente tanto como pueda.
Pues hoy vuelve a estar en juego repetir un día como aquel.



