Antes de empezar y aprovechando que el Sevilla se ha clasificado para cuartos de final de la Copa del Rey, quiero denunciar la corrupción que existe en la RFEF.
Es asqueroso ver como la presión, el llanto permanente del barcelonismo, ha servido para que el partido de esta noche lo haya dirigido un tipo con el que el Barça no conoce la derrota y que ha venido a Sevilla clarísimamente a perjudicarnos.
Estoy seguro que mañana toda la prensa de aquí hablará de mala suerte, del gran juego desplegado por su equipo y bla bla bla, pero de los dos goles que hoy nos ha anulado, del gol que ya nos anuló en Barcelona y de la diferencia de rasero a la hora de señalar faltas en cada bando no dirán nada.
¿Y de la entrada de Henry al final?, nada, amarilla y todos contentos.
Lo dicho: un vergüenza.
Pero vamos a dejar ya el tal Clos Gómez y vamos a centrarnos en la alegría mayúscula que esta noche nos han dado los gladiadores del césped y de la grana del Sánchez Pizjuán.
El Sevilla esta noche ha dejado en la cuneta al mejor equipo del mundo y lo ha hecho teniendo en frente a todas sus estrellas.
Hoy no valen excusas ni Chigrinskis, hoy lo único que cuenta es que el Sevilla, con once jugadores de la primera plantilla lesionados, ha sido capaz de apear, de eliminar, al mejor Barça de la historia.
Ha sido un partido sufrido, con una primera mitad en la que el Sevilla ha tenido sus oportunidades y por momentos ha dominado totalmente al Barcelona y, de no ser por el árbitro, se hubiese ido al descanso con el marcador a favor.
En la segunda mitad el partido ha cambiado completamente, el Barça se ha hecho dueño y señor del balón y ha encerrado a los nuestros en su área. El Sevilla sólo podía defenderse como gato panza arriba mientras miraba de reojo al reloj esperando que pasaran los minutos.
A los 20 minutos de la segunda mitad, los culés se han adelantado en el marcador con una gol de Xavi desde fuera del área que ponía el miedo en el cuerpo al sevillismo y dejaba a su equipo a un solo gol de la clasificación.
De ahí al final los nuestros han renunciado completamente al balón, se han atrincherado a tras y únicamente en una ocasión, de las más claras del segundo tiempo, se ha decidido a atacar la portería hoy defendida por Pinto.
Ha sido un final de infarto, digno de la mejor película de terror e intriga, donde por encima del resto, ha destacado el gran, el enorme, San Andrés Palop con algunas manos espectaculares que han permitido a los nuestros seguir vivos en la eliminatoria.
Al final, cuando pasaban más de tres minutos del tiempo añadido, el árbitro no ha tenido más remedio que pitar el final provocando un estallido de alegría en todos los rincones sevillistas del planeta, especialmente en los ubicados en territorio catalán.
Lo de hoy ha sido la culminación de una proeza que empezó una inolvidable noche de Reyes y que nos deja a los sevillistas @ 1000 Km de Nervión, la oportunidad perfecta para volver a reivindicarnos y lucir orgullosos los colores de nuestro equipo.
Ya tengo ganas de que salga el sol y levantarme viendo los noticieros de TV3 (sobre el tema de la entrevista-tertulia de esta tarde ya os hablaré mañana), comprar toda la prensa habida y por haber y cruzarme por la calle con todos esos prepotentes que cuando se conoció el emparejamiento amenazaban con meternos un carro y que se han pasado toda la semana quejándose del arbitraje.
Mañana es nuestro día, el día de la confirmación tras la victoria la noche de Reyes, el día de “salir del armario”, el día de provocar, de tapar bocas el día de gritar a los cuatro vientos que nuestro equipo sigue adelante en la Copa del Rey eliminando al FC Barcelona.
Imagino a Hilario, a Sergio, a Toni (el bueno), a Juan y en general a todos los sevillistas de por aquí, entrando mañana en la oficina, bajando a comprar el pan o comprando el periódico.
Me imagino encontrándome con el vecino de arriba, al que por cierto le he dejado en el felpudo una copa de cava con un cartel que dice “Os hemos quitado la Copa, pero te dejo esta para que veas que soy buena gente” o enviando esos sms que tanto tiempo llevo deseando enviar.
Hemos sufrido mucho, pero lo vamos a disfrutar el doble.
P.D.: Recuerdos a Quique Guasch ;)



4 comentarios:
Cojonudo comentario Joan y dale recuerdos de mi parte a tu vecino cuando lo veas.
Mañana será un gran día para pasear por Barcelona y verles la carita a los que iban a remontar.
¡¡¡Pues un mojón pa ellos!!!....y para el mamón del arbitro.
De acuerdo contigo en lo del lamentable arbitraje. Como tú insisnúas en tu entrada, nadie dice nada de eso (ni la prensa ni los aficionados). Ya he recibido las típicas llamadas de los amigos "felicitándome" por la "suerte" que hemos tenido y achacando nuestra clasificación al arbitraje del partido de ida. ¡Tiene cojones la cosa!
Hoy voy con una sonrisa de oreja a oreja. Además, tengo que bajar a Barcelona.
Muy buena idea lo de la copa para tu vecino.
ola soy cule.
e pasado por aqui porque ayer te vi en el programa divendres.
solo queria decir que esos que decias de los arbitos no tienes razon i solo sabes que exucusarte de que habeis perdido con ese teema cuando el arbitro os favorecio mas a vosotros. i aqui lo unico que da verguenza es la poca esportividad del sevillismo que en el tiempo anyadido solo pudimos aprobechar unos 30 segundos de los que habian anyadido.
@Anónimo: bienvenido por el blog. Creo que si miras el partido otra vez te darás cuenta de que ayer el árbitro estuvo fatal, perjudicó constantemente al Sevilla con las faltas que pitaba en un lado y omitía en el otro y encima se equivocó al señalar la falta sobre Pinto y el fuera de juego de Navas en la segunda mitad.
En cuanto a la deportividad, DEPORTIVIDAD, debes entender que cada uno mira por su interés y que a nosotros, a falta de tres minutos y con lo que se nos venía encima, lo último que nos interesaba era que el Baça tuviera más oportunidades.
En cualquier caso creo que los culés debéis aprender a perder y a aceptar alguna vez las cosas, por que ayer, por muy superiores que fuérais, sólo un equipo superó la eliminatoria.
Y no fuistes vosotros.
Un saludo.
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