Hoy voy a innovar al hacer la crónica del partido y, en vez de hacer una, voy a hacer dos.
La primera crónica la escribiré como si fuera un pseudo-periodista que únicamente trata de mostrar lo que ha visto en el partido, dejando de lado toda clase de sentimiento.
En segundo lugar, escribiré todo lo que ahora mismo me ronda la cabeza como forofo del Sevilla FC y que más que con la cabeza escribe con el corazón.
Empiezo.
Igual que pasara la semana pasada ante el Málaga, el Sevilla ha dejado escapar dos puntos tras regalar una primera parte que le hizo ir a remolque el resto del partido.
Jiménez sorprendió con algunos cambios respecto al once que se esperaba, dando entrada a S.Sánchez, Lolo y Negredo, este último por las molestias a última hora de Kanouté.
El equipo empezó lento y falto de intensidad, demostrando que a día de hoy Zokora es insustituible. Los minutos pasaban y el equipo seguía sesteando mientras el Valladolid, muy ordenado atrás, se iba estirando poco a poco.
Así se llegó al minuto 33, cuando D.Costa, tras una buena jugada en banda, ponía un balón medido a la cabeza de Manucho que éste remataba adelantando merecidamente al Valladolid.
El equipo había vuelto a regalar los primeros minutos y lo peor era que no daba síntomas de recuperación, aunque la expulsión de Borja por roja directa sólo unos minutos después dio alas al equipo y a la grada.
Cuando el electrónico marcaba ya el 45, Pérez Burrul señalaba penalty por derribo de Navas en el área castellana y Luis Fabiano no dejaba pasar la oportunidad de anotar un nuevo gol y poner las tablas en el marcador.
En la reanudación Jiménez daba entrada a Romaric por un estéril Lolo y colocaba a Konko en el lateral dándole descanso a Squillaci.
Como se esperaba, con el mazazo del gol antes del descanso y con un hombre menos, los pucelanos se encerraron atrás dejándole todo el peso del partido al Sevilla.
Las ocasiones empezaron a llegar, primero en un testarazo de Luis Fabiano y después en un remate de Perotti, pero tras fallar ambos sus clarísimas ocasiones, se emepzó a ver que no era la noche de los de arriba.
A falta de 15 minutos y con el Sevilla acosando la meta de Justo Villar, Jiménez retiró del campo a un nulo Negredo para dar entrada a Koné, o mejor dicho, a la sombra de Koné.
El marfileño gozó de dos ocasiones clarísimas en sendos mano a mano con el portero, pero volvió a demostrar que tras sus repetidas lesiones, no es ni la sombra de lo que fue.
De ahí al final un quiero y no puedo del Sevilla hasta que, pasados cuatro minutos del tiempo reglamentario, el árbitro pitó el final del partido certificando el segundo empate consecutivo de los nuestros.
Dicho todo esto, voy a empezar con la otra crónica, la pasional, la del forofo.
Y el forofo piensa que el equipo no debe jugar en casa con Sergio de lateral, lo que se ha demostrado después con el cambio.
Además, urge el fichaje de un centrocampista por que, aunque la pareja Renato-Zokora es maravillosa, cuando el africano no está y el brasileño desaparece, el equipo se queda sin un creador de fútbol, dejándolo todo en los pies de un Romaric que sigue siendo más lento que el caballo del malo.
No quiero oír eso de que no hemos podido ni contra diez, pues creo que los que nosotros hemos estado también con diez, pero desde el minuto uno. Negredo es un enorme delantero, un pedazo de fichaje, pero hoy ha estado totalmente desaparecido. Además, cuando Jiménez ha decidido que ya era hora de cambiarlo, ha dado entrada a un ex-delantero como Koné, lo que ha hecho que hayamos seguido jugando con uno menos.
Esta tarde el equipo ha vuelto a ser el que tantas y tantas veces vimos el año pasado, lento, aburrido, previsible pero el año pasado teníamos la suerte de que todo lo que tocaban los de arriba acababa en la red, cosa que hoy no ha pasado.
Tenemos recambio de garantías en la portería, en la defensa y en la delatera, pero en el medio, cuando no está Zokora, seguimos arrastrando los mismos problemas: somos planos.
Dicho todo esto quiero dejar claro que hoy hemos merecido ganar, que el árbitro ha debido expulsar a algún otro pucelano, principalmente Barragán un ex, que se ha pasado todo el partido obsesionado con el tobillo de Perotti y que volvemos a fallar en los partidos que al final deciden campeonatos.
