martes 26 de mayo de 2009

El corazón partío

Supongo que mi caso será también el de muchos otros sevillistas, pero ahora que ya hemos conseguido matemáticamente el objetivo marcado para esta temporada, llega la hora de decidir (los que deben decidirlo) sobre la continuidad de Jiménez y en ese tema, el que escribe tiene el corazón partío.

Está claro que mirando los números conseguidos por el equipo esta temporada, el debate sobre la continuidad de Manolo Jiménez se zanja en dos segundos, pero si somos algo más exigentes con el juego del equipo empiezan las dudas.

Jiménez ha conseguido unir un vestuario que él se encontró bastante tocado a su llegada. Entró con un grupo bajo de moral, tocado por el fallecimiento de Antonio Puerta y confuso tras la espantada de Judas Ramos. No era tarea fácil, pero Jiménez supo ganarse al vestuario, contentar a todos y hacer que el grupo estuviera unido.

En los últimos días hemos oído innumerables declaraciones de apoyo de los jugadores al técnico, pidiendo en muchos casos su renovación. Otra  muestra de esa unión entre el técnico y el vestuario, fue la celebración del sábado, donde muchos jugadores (especialmente Palop) se postularon del bando del técnico animando a la gente a reconocer sus méritos.

Además, otra baza a favor de la continuidad del míster es su conocimiento de la casa y su sueldo, pues aun siendo el entrenador del tercer clasificado de la Liga, sus emolumentos son mucho más bajos que los de otros entrenadores.

Por otro lado está ese pedacito de razón que me dice que el estilo de Jiménez no es del entrenador que yo desearía para mi equipo. Creo, como ya he dicho muchas veces, que un equipo grande no debe preocuparse de su rival, debe ser fiel a su estilo y tiene que saber explotar sus virtudes.

Jiménez es un técnico muy dado a plantear los partidos con demasiado respeto al rival, incluso en algunos casos mostrándose demasiado temeroso, y eso hace que muchas veces el equipo muestre un cara conformista y poco ambiciosa.

El Sevilla de los últimos años, el de los títulos, jugaba al ataque, con dos extremos pegados a la línea de cal, con estilo propio, sin miedo y sobre todo, con mucha ambición.

Ese es el Sevilla que todos queremos y el que creemos que debe ser, viendo los jugadores que hay en la plantilla.

Está claro que tampoco ha sido un año fácil por el tema de las lesiones, pero cuando Jiménez ha podido contar con casi todos sus hombres ha seguido manteniendo esa actitud algo rácana en su planteamiento.

Yo sigo teniendo el corazón partío. Miro a Jiménez y lo veo uno de los nuestros, un hombre que sufre en el banquillo tanto o más como nosotros en la grada o ante la TV pero al mismo tiempo creo que el Sevilla merece un entrenador con algunas ideas diferentes, más valiente en sus planteamientos y que apueste por un fútbol algo más vistoso.

continuidadEn cualquier caso todo parece indicar que Jiménez seguirá siendo el míster para la temporada siguiente, así que si finalmente se confirman esos rumores, volveremos a confiar en él y en que haya aprendido de las cosas menos buenas de este año para intentar mejorar en el siguiente.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

- ¿Estamos ante el Consejo de Administración más eficiente de los últimos 50 años del Sevilla F.C.?
- ¿Confiamos en nuestros Directivos?
- ¿Quien tiene más datos acerca del Entrenador que más le conviene al Sevilla F.C.?
Me parece que por lo tanto, la Decisión del Consejo de Administración debe ser respetada y aprobada, el el sentido que sea.
¿Por qué, si sigue D. Manuel Jiménez, con una plantilla más equilibrada, no podemos conseguir los setenta y tantos goles a favor de la temporada pasada y los 39 en contra de ésta?.
Manolo Galán.

Anónimo dijo...

Pues nada, Joan, hay que recomponer el corazón porque, bajo mi opinión, el Consejo ha tomado la decisión más sensata. ¿Qué otro entrenador se podía traer que garantice mejores números?. Difícil será que el propio Jiménez los mejore y habrá que acostumbrarse que el objetivo es estar siempre entre el tercero y el sexto y esperar a que suene la flauta y las dos entidades políticas, las dos ¿eh?, pillen una año malo que coincidan con uno muy bueno nuestro.
El juego bonito lo hacen los jugadores y todo el mundo ha visto que las carencias, donde se cuece presión, posesión, ayuda en defensa y llegada en ataque, es el medio campo y eso lo hemos visto muchos desde el primer tercio de temporada. Así que habría fichar dos medios de "peso", en teoría superiores a los que hay (la continuidad de Maresca es difícil, a Fazio habrá que encontrarle su sitio). Con dos medios, un central de calidad para alternar con los franceses, mientras esperamos a Cala. Si se va Capel, contamos con Alfaro, Acosta, Perotti y Navas.
Suponemos que habrá salidas y tenemos un cuadro técnico que lleva ocho años demostrando saber lo que hacen. Luego, los melones saldrán buenos o malos. Con buenos jugadores el fútbol se hace más vistoso, pero los imposibles los pueden pagar los dos de siempre, los menos imposibles, ingleses o ucranianos y en los posibles ahí entramos nosotros. Hay que confiar en la decisión del Consejo, la inmensa mayoría de la afición, la ilusión y mayor experiencia de nuestro ratificado entrenador y, muy importante, el aval y el compromiso del vestuario. Tenemos unos meses de relajación, de expectación y de disfrutar de lo conseguido. Un entrenador no es un mago y a su figura creo que se le da una importancia excesiva pues lo hacen buenos las plantillas. Particularmente, sopesando errores o aciertos, me felicito y me alegro sinceramente por la renovación de Manolo Jiménez

Talibán Sevillista dijo...

Soy de la opinión de que el consejo ha acertado con la renovación.
Los numeros están ahí y son complicados de mejorar.
Solo pido que tengamos mas suerte con las lesiones y podamos ir rotando a los jugadores, cosa imposible este año y que se ha notado en algunos encuentros de la temporada
Un saludo