lunes, 2 de febrero de 2009

Lo que mal empieza…(1-0)

Una vez más y ya no recuerdo cuántas van este año, el Sevilla ha tirado a la basura los primero 45 minutos del partido de esta noche.

Ha sido un primer tiempo desastroso, sin creación de juego, lentitud en ataque y, aun acumulando hombres de talante defensivo, concediendo demasiadas ocasiones al rival.

No es normal que a los 15 minutos de partido el equipo rival haya tenido tiempo de fallar un penalty (otra vez Palop) y marcar el gol que a la postre ha sido el del triunfo.

Como tampoco es normal que saliendo de inicio con Romaric, Duscher y Fazio, a parte de los 4 defensas, los gijoneses hayan encontrado tantas facilidades para llegar arriba.

De todos modos, viendo el once inicial que hoy ha puesto en liza Jiménez, ya se podía preveer que atacar, atacar, no íbamos a atacar mucho, ¿o alguien creía que con Romaric de enganche íbamos a crear mucho peligro?.

Yo entiendo que hoy fueran necesarias las rotaciones, pero situar a un jugador lento y más acostumbrado a destruir que a crear como enlace entre la media y el delantero me parece un error de bulto.

Pero el problema para mi ha sido que, asumiendo que Jiménez ha salido a no perder (si no que me expliquen el trivote Romaric-Duscher-Fazio por muy adelantado que jugara el malí), ellos hayan llegado tan fácil arriba.

Sólo en el minuto 28, cuando el árbitro expulsó con una merecida roja directa a Canella por una brutal entrada por detrás sobre Diego Capel, los sevillistas vimos algo de luz al final del túnel. La expulsión del jugador sportinguinsta caldeó en exceso el ambiente contra el jugador almeriense, al que sólo le faltó tener que pedir perdón por haber recibido semejante entrada.

A partir de ahí algo cambió, pero no fue hasta el descanso, cuando el míster decidió dejar la libreta a un lado y dar entrada a Kanouté por Romaric, cuando de verdad el equipo quiso ir a por el empate.

Sólo entonces los nuestros empezaron a jugar por banda, a llegar con peligro al área de Lafuente y a crear ocasiones de gol. A los 15’ de la segunda Acosta sustituyó a un desacertado Chevantón y a partir de ahí el partido fue  un monólogo sevillista pero sin recompensa.

El de esta noche ha sido el segundo partido consecutivo en Liga en el que el rival se queda con uno menos y los nuestros no aprovechan esa circunstancia. Segundo partido liguero con el marcador a cero y enésimo partido en el que regalamos los primeros 45 minutos.

En este caso, como mínimo, Jiménez ha asumido ese echo y en la posterior rueda de prensa se ha mostrado muy molesto por ello, aunque revisando bien el once inicial, creo que él ha tenido su parte de culpa.

Está claro que el entrenador no puede influir en el ánimo y la motivación de los jugadores, que no es él el que deambula por el césped, pero si es el que decide salir al campo con Fazio, Duscher y Romaric y eso es, a mi entender, una clara declaración de intenciones.

Por último me gustaría hacer mención a algunas cosas que hemos podido ver esta noche en las gradas del Molinón. Yo entiendo que una afición anime a los suyos, que cante, que ondee sus bufandas y hasta que insulte a los jugadores del equipo rival (creo que hoy en día a ningún jugador profesiones le afecta lo más mínimo lo que se pueda decir desde la grada), pero cuando uno de los tuyos hace una entrada criminal al tobillo de un jugador rival, lo último que yo espero es que encima el infractor sea la víctima.

Es curioso como cuando a un jugador lo expulsan por protestar muchas veces los aficionados lo criticamos por dejar al equipo con uno menos, pero en cambio cuando el expulsado lo es por ir a romperle el tobillo a un rival, parece que el culpable sea el otro.

Y el otro tema es el de perder tiempo. ¿Os imagináis lo que se diría de los equipos del sur si el juego de los recogepelotas esta noche en el Molinón se hubiese dado en cualquier campo de Sevilla?.

Cría fama.

Ahora toca pensar en el Athletic. Esperemos que el miércoles no repitamos los mismos errores de esta noche.

3 comentarios:

Joaquín Pineda dijo...

Esta noche tocó ver la cara B de este Sevilla que no tiene estilo de juego como dijo Maresca y que juega en función del rival, que hoy ni eso, hoy salió a defender el 0-0 y a lo que venga.

En el banquillo tenemos a una alternativa llamada Cordero que puede aportar o ofrecer algo diferente a lo que estamos viendo, quizás hoy habría que haberle dado la oportunidad en vez de a Fazio que acaba de salir de una lesión, en vez de a un desaparecido Romaric o un irreconocible Duscher.

Decepcionante este Sevilla.

Saludos!!!

Talibán Sevillista dijo...

Como dice Joaquín Pineda podriamos probar a Cordero . Estamos necesitados de un medio centro

Respecto al público, no le ecjo la culpa d todo. Ellos no tienen acceso a las imagenes y lo que hacen es fiarse de lo que les venden desde los medios: Capel y Navas son unos piscineros, Kanoute y L. Fabiano hacen muchas faltas...
Los que generan esta violencia y sinrazón son los periodistas con sus mentiras
Un Saludo

carretero dijo...

Visto el partido,al menos a mi,me queda la sensación que con los equipos toricamente de menor nivel pecamos en esceso de confianza y nos mostramos demasiado candidos,dandoles pié e invitandoles al domínio.De ahí,la falta de atención en defensa,perdidas continuas de balones,incluso falta de colocación de algunos jugadores.Mi opinión,es que contra estos equipo,hay que imponer nuestra ley.Y nuestra ley es,la de equípo grande y con recursos.De principio a fin.¡Vamos mi Sevilla !