jueves, 29 de enero de 2009

El equipo de la casta y el coraje (2-1)

Decía en la previa que hoy sólo importaba pasar, que daba igual el juego, el entrenador y el árbitro.

Hoy sólo importaba pasar.

Y ahí estamos.

SOMOS SEMIFINALISTAS.

SEMIFINALISTA OTRA VEZ.

La racanería valencianista no ha podido contra los once gladiadores y su ejército de 45000 personas.

Esta noche Nervión ha vuelto a ser la caldera que anima sin cesar, la que se levanta después de un golpe y sigue insistiendo.

Hoy todo ha salido a pedir de boca.

Hacia tiempo que no me sentía tan feliz, tan orgulloso.

Es verdad que no hemos hecho un juego primoroso pero cuando se ha necesitado hemos tirado de corazón, casta y coraje.

El equipo de la casta y el coraje.

Todo parecía perdido cuando al principio del partido, Marchena hacía el 0-1 de un espléndido cabezazo. En ese momento el equipo estaba perdido, romo en ataque, sin encontrar su sitio en el campo y a merced del centro del campo ché.

Una vez más se ha demostrado que en casa, donde el equipo debe llevar el peso del partido, salir con Kanouté y Luis Fabiano es algo arriesgado ya que el equipo pierde presencia en el centro.

Pero fue llegar el gol de Kanouté y todo cambió. Fue empatar y el equipo se transformó, sacó su garra y se lanzó a pecho descubierto a por el segundo gol que nos diera el pase a semifinales.

Quedaba mucho tiempo por delante. Mucho por jugar. Mucho por sufrir.

El segundo tiempo empezaba igual que acabó el primero.

Atacar, atacar y atacar.

Y ellos a lo suyo, a perder tiempo con la complicidad del árbitro y esperar que el tiempo pasara.

Las ocasiones llegaban pero esta noche Luis Fabiano no tenía su día. Ya falló un mano a mano en el primer tiempo y en el segundo siguió sin acierto. Al final parece que un esguince de grado 1-2 lo tendrá fuera entre 2 y 3 semanas.

El tiempo pasaba y el gol no llegaba, pero el aliento de Nervión obligaba a los jugadores a un último esfuerzo.

Y cuando ya parecía todo perdido, cuando ya planeaba el fantasma de la eliminación, llegó la jugada decisiva.

Sin contra el Rácing encajamos dos goles a balón parado y hoy otro, esta vez era nuestro turno.

Corner al centro del área, el balón se queda en el punto de penalty y Squillaci la rompe contra la portería de César ayudado por los miles de sevillistas que también chutamos ese balón.

Era el minuto 89.

Si en Donestk fue Palop, hoy el héroe era el francés Squillaci.

 

A partir de ahí 4 eternos minutos de prolongación hasta que Teixeira pitó el final y el rugido de la grada de Nervión, y el de todos los que seguíamos el partido desde nuestras casas, sonó con fuerza para liberar la tensión acumulada.

Somos semifinalistas de Copa

SE-MI-Fi-NA-LIS-TAS.

Somos GRANDES.

El fútbol esta noche ha sido justo y ha premiado al único equipo que ha querido jugar la pelota.

Próxima parada San Mamés.

Yo ya he llamado a mis amigos de Bilbao y me han dicho que ellos se encargan de la entrada....Los que viváis en Sevilla mañana mismo podéis haceros con la vuestra para e partido de ida.

P.D.: Ahora que ya he dicho lo que quería decir dejadme que os explique un par de anécdotas.

1.- A las 19:56 se ha ido la luz en mi barrio. No me lo podía creer, así que he tenido que encender el portátil esperando que la batería estuviera lo suficientemente cargada como para aguantar hasta que a FECSA le diera por restablecer el suministro. Los primeros 45 minutos los he vivido a oscuras, con el portátil encendido y la narración del gran J.Alvarado. Si ya es difícil vivir los partidos en la lejanía, imaginaros sin luz en un partido así. No se lo deseo a nadie!. Al descanso he tenido que apagar el ordenador por que tan sólo tenía batería para 35 minutos más, pero por suerte ha sido empezar el segundo tiempo y volver la luz.

¡Se hizo la luz!

2.- La última vez que viajé a Sevilla (a mediados de la temporada pasada), mi amigo Hilario me pidió que le serigrafiara dos camisetas del primer equipo, una con el nombre de J.Navarro y la otra con el de Keita. Desde entonces las bromas se repetían con la camiseta que lucía el nombre del malí, pero desde ayer ya tiene motivos para volver a lucirla...aunque sea en honor del jugador del Mallorca.

Lo siento, pero tenía que decirlo.

Os dejo el vídeo para que lo podáis ver una y otra vez.

Una y otra vez.

5 comentarios:

Talibán Sevillista dijo...

LO
LOLO
LO
LOLO
LOLO
LO
VAMOS MI SEVILLA
VAMOS CAMPEÓNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN

sevillistasderenault dijo...

Don Joan, dadas las duras acusaciones de plagio de título de la crónica, mire usted las horas de publicación de las entradas. A ver quién ha plagiado a quien. Eso si no hemos plagiado todos a la web oficial, que también titula por el estilo…

PD: Todo esto con la conveniente guasa y buen rollo, que quede claro ehh jejeje.

Saludos!!

Joan Moran dijo...

Nooooooooooooooooooooooooooo, por que lo he republicado para añadir el video, lo jurooooooo!!!

Pero da igual, por que al fin y al cabo...SEMIFINALISTAS!!!

Anónimo dijo...

Semifinalistas de copa del Rey que grande madre mia. Asi es como se debe jugar siempre dejandose la piel en el campo y yendo a por el partido.
Un saludo desde Tenerife y a por el Sporting de Gijón¡¡¡
PD: http://sevillistasdetenerife.blogia.com/(Miriam)

ivica dijo...

esta noche sí ,así es mi afición,antes ,durante y después del encuentro.
se me pusieron los pelos de gallina con el cántico de toda la bombonera con el himno del arrebato,antes de comenzar el partido.
y a las duras después del gol del valencia ha sabido estar a la altura de las circunstancias,dejandonos la garganta durante todo el partido,hasta el orgasmo final del gol de squilachi.
que aprendan las aficiones de por ahí,madrid barcelona,valencia,patético etc etc. que a las claritas todos somos las mejores aficiones del mundo mundial.
hoy sin lugar a dudas hemos contribuido a que nuestro glorioso campeon de campeones sacara fuerzas de flaqueza y entre todos hemos ayudado a sebastien a empujarla,o mejor dicho,a darle con toda el alma y romperla dentro del marco.
enhorabuena sevillismo,por retomar este camino nuevamente y esperemos que sea un punto de inflexion para olvidar las ”rencillas” y volver a la senda de la unión que hace la fuerza.