Esta mañana, al revisar el correo y leer todos los comentarios que me habéis dejado en la crónica del partido de ayer, me he quedado asombrado y encantado con lo que he leído.
Creo que todos tenemos claro que lo de ayer es un fracaso, una cagada en toda regla. A mi ayer, igual que hoy, me da lo mismo que hace unos años jugásemos en Lleida o Burgos. Eso no es ni la excusa ni el apósito que tape la herida de ayer.
Para mi decir que no pasa nada por caer en la fase de grupos por que hace un tiempo estábamos peor es demagogia.
Antes estábamos peor porque éramos peores.
También me parece absurdo e incomprensible leer a los que, porque hace unos años ganamos toda final que se nos ponía por delante, porque estuviéramos a punto de ganar la Liga, ahora se crean que el Sevilla, está obligado a ganar algo cada año.
Por encima de todo creo que tenemos que ser realistas y tener claro que la época en la que, como bien dice mi amigo e.martin, el Hércules o el Burgos nos amargaban la tarde, ya ha quedado atrás.
Eso es historia.
El Sevilla de hoy en día no es el de antes y eso implica que no podemos estar echando mano de lo desgraciados que éramos antes cada vez que el equipo fracasa en una competición.
Pero tampoco podemos rasgarnos las vestiduras cuando el equipo no da el do de pecho en una competición.
Somos mejores que antes, aspiramos a muchas cosas, pero no tenemos la obligación de ganarlo todo.
Una vez expuesta mi postura, voy a aclarar el título de la entrada.
Hoy me siento orgulloso de vosotros, de los que os habéis dejado caer por el blog, de los que habéis gastado algo de vuestro tiempo en dejarme vuestra opinión porque, si leéis los comentarios, os daréis cuenta porqué el sevillismo es tan grande.
Nadie, NADIE, se ha ido del blog sin dejar un comentario de ánimo, una muestra de fortaleza y fe en nuestro equipo y nuestros colores. Todos los que habéis escrito, lo habéis hecho para dar ánimos a los nuestros cuando más se necesitan y para dejar claro que, ahora más que nunca es cuando hay que estar del lado del equipo.
Así es el sevillismo (no todo, por desgracia). Crítico cuando es necesario, exigente, pero siempre teniendo claro que, como decía el maestro Bilardo, "los nuestros son los coloraos".
Esta mañana tenía el ánimo algo alicaído, estaba tocado, pero he empezado a leer lo que habíais escrito y he recuperado ese puntito de alegría e ilusión que todos llevamos dentro.
Ayer no quería saber nada de fútbol, hoy sólo deseo que llegue el domingo para volver a ver jugar a mi Sevilla.
Gracias.
¡Vamos mi Sevilla!, ¡VAMOS CAMPEÓN!



1 comentarios:
un palo muy gordo pero esto es lo q hay
este es nuestro sevilla
y a pensar en el mallorca,pero claro con la aptitud de ayer poco van a sacar de la isla..
ahora mas que nunca
saludos joan!!
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