Del mismo modo que me reía hace unos días de los que intentaban hablar de crisis, ahora me niego a entrar en otro "tonto-debate".
Para mi, a día de hoy, no hay caso Jiménez.
Eso no quiere decir que, una vez acabada la temporada, escriba sobre la idoneidad de continuar con Jiménez en el banquillo, pero ahora no.
Como siempre, creo que ante todo hay que poner un poco de cordura a la hora de opinar sobre el equipo, el míster o la dirección deportiva.
Las cosas no son blancas o negras, también existe el gris.
Y el gris dice que ni en su momento éramos los Globbert Trotters ni ahora un equipo de tercera.
Evidentemente habrá gente que esgrima motivos suficientes para no estar de acuerdo con el trabajo del técnico, pero al mismo tiempo habrá otros que sólo hablen maravillas; aún así, no hay que olvidar que en el fútbol, el trabajo se mide por dos claros baremos: los números y el cumplimiento de los objetivos.
Y para examinar a Jiménez, yo creo que hay que esperar al final.
Entiendo a aquellos, que van al fútbol como si fueran a la ópera, es decir, a ver un buen espectáculo y, en días como el de ayer, no salen satisfechos de la Fábrica de Sueños.
Pero también entiendo a los que no hace mucho (y ahí me incluyo yo), viajaban al campo del Lleida a ver a su equipo, bajaban la cabeza al cruzarse con algún seguidor de Barcelona o Madrid y preferían no leer las crónicas los domingos para no caer en depresión.
A mi me encantaría que mi equipo jugara como la Holanda de Cruyff, pero en ningún caso me gustaría que en el futuro, recordasen a mi equipo como el que mejor jugaba pero que siempre se iba de vacío. Evidentemente, una cosa no está reñida con la otra, y por eso únicamente, pido paciencia.
Sólo cuando acabe la temporada, será momento de evaluar el trabajo de cada uno. Será entonces cuando veremos si se acertó o no con algunos fichajes, si la decisión de mantener al técnico fue la correcta y si se habrán conseguido los objetivos marcados.
Hasta entonces y bajo mi humilde opinión, tan sólo nos queda animar a nuestro equipo, desde el portero al entrenador, secretario técnico o presidente.



1 comentarios:
Ey! que cosas, este post se llama igual que uno que yo escribí hace varios dias.
Porque vives en Barcelona, si no te empapelaría en los tribunales jajajaja
Puf, no veas como se sufrio ayer, en el último tiro del Recre (ese que alguien desvía milagrosamente con el tacón) creía que me moría.
Pero al fin y al cabo... 1-0. ¿dónde hay que firmar?
Saludos!!
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