Después de la mala racha de resultados, parece que el equipo ha vuelto a entrar en la dinámica ganadora a la que nos había acostumbrado. La base de ese cambio se sustenta en dos pilares básico: seguridad atrás y contundencia arriba.
Los 8 partidos que Palop estuvo sin encajar ningún gol, supusieron para él y para el club, una racha de récords y victorias que terminaron cuando el valenciano, encajó su primer gol tras batir el récord de Buyo.
Desde entonces el equipo recibió goles en contra en cada partido, lo que nos supuso encajar 4 derrotas consecutivas.
Luego llegó el Recre a Nervión, el equipo volvió a dejar su marcador a cero y el Sevilla volvió a ganar. Desde entonces, dos partidos más sin que Palop recogiera el balón de su portería y dos victorias.
Queda claro pues, donde reside la fortaleza del equipo.
Y es esa misma fortaleza defensiva y las buenas actuaciones de Palop, lo que le ha servido al valenciano para colocarse al frente de la clasificación del trofeo Zamora de la Liga.
Las cifras defensivas del equipo, son las mejores de la liga junto al Barcelona, tanto es así que en siete de los once partidos los Squillaci, Escudé, Prieto, Navarro y compañía han amurallado su portería. Sólo Sporting (3), Valladolid (3), Rácing (1) y Málaga (1) han perforado la meta de Palop, con además dos penaltis detenidos, lo que supone una media de 0,73 goles encajados por partido.
Estos números demuestran que el estilo del Sevilla de Jiménez es diferente al de los últimos años, pero tanto o más efectivo que cuando Judas Ramos se sentaba en nuestro banquillo.
Podrá ser más o menos vistoso, pero queda claro que funciona, y la prueba está en esos 23 puntos que ahora mismo nos colocan igualados con el tercero en la tabla de la Liga.
Fuertes atrás y contundentes arriba. Sin filigranas, sin florituras.
Admito que no es santo de mi devoción, pero no pienso alzar mi voz contra nadie, si el equipo sigue sumando. Aburrirme 90 minutos y disfrutar el resto de la semana. Me conformo sin dejar de aspirar a que mejore el juego.
Ahora viene lo difícil y comprobaremos si el cambio de rumbo sigue funcionando.
Si ganamos al Valencia, el sistema me parecerá maravilloso.



6 comentarios:
Dentro de un mes no nos acordaremos como jugamos ante el Getafe ni ante el Valencia sino veremos los puntos en la clasificación que es lo que vale, eso si, como empiezen a llegar derrotas y el juego siga siendo el mismo ya estamos hablando de otra cosa.
Saludos!!!
Pues yo me acuerdo de la temporada pasada que hicimos un partidazo en la Romareda. Jugamos de puta madre, creamos innumerables ocasiones de gol ( recuerdo el jugadón de Koné) , pero yo terminé con cara de gilipollas.
Ayer sin embargo terminé con una sonrisa de oreja a oreja .
El fútbol que me gusta es que acaba con un gol a favor mas que en contra
Un saludo
Parece que despues de los malos resultados estais recuperando un poco ya el juego y los resultados que no daban llegado.
Enhorabuena tambien por el premio que reciviste en mi rondo!.
un saludo
www.tocaladecara.blogspot.com
A eso es exactamente a lo que me refería. Está claro que jugar bien y ganar no sólo no está reñido si no que acostumbra a ir ligado pero prefiero partidos como el de Getage a partidos como el de Zaragoza que comenta Talibán.
Por cierto arraigoo, bienvenido por aquí y gracias por la felicitación!
Bueno, este es un tema que aparece siempre. Los resultadistas por un lado, los que dicen que lo que le gusta es jugar bonito.
Muchas veces un buen juego dará un buen resultado. En porcentajes superior al 50% no hay duda. Pero también hay partidos en el que dominas, creas ocasiones, arriesgas, llega el contrario que sólo ha defendido durante todo el partido con dos lineas de cinco por detrás del balón, que ha recibido dos balones al palo, uno al larguero, el árbitro se ha tragado tres penaltys clarísimos en su área, pero cogen una contra en el minuto 47 y te meten el 0 a 1. A ver quién está más contento de los dos.
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