De verdad que es ver para creer.
Cada día que pasa cae otro jugador. Luego diréis que las bajas no son excusa, pero esto no es normal.
Ahora le ha tocado a Duscher. El argentino, que estaba siendo uno de los destacados en el equipo, ha caído para dos o tres semanas.
La resonancia magnética que se le ha practicado esta mañana confirma que sufre un pequeño desgarro en la pierna izquierda a nivel miotendioso.
Suerte que el desgarro es pequeño.
De verdad que peor suerte no se puede tener y, perdonadme pero en estas circunstancias, al equipo creo que no se le puede exigir más.
Y la cosa puede ser peor si se confirma la baja de Squillaci.
Este es el panorama a día de hoy. Lesionados, lesionados y más lesionados.
Y los que no están lesionados están sancionados.
De cara al partido del próximo domingo, Jiménez no podrá contar, hablando de delanteros, con Luis Fabiano, Kanouté, Koné, Chevantón ni Acosta.
Cinco de cinco.
Sin contar a Mosquera, Drago, Squillaci, Duscher y Capel.
Si estos no son suficientes motivos como para bajar el nivel de exigencia yo no lo entiendo.
No quiero decir que el Sevilla el domingo no deba ganar, pero debemos ser realistas y conscientes de la plaga que nos asola.
Repito, cinco delanteros de cinco.
Si cualquier equipo de primera división perdiera a sus cinco delanteros, nadie le echaría en cara al equipo una mala racha, estoy seguro.
¿Lo vamos a hacer nosotros?.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada