miércoles, 19 de noviembre de 2008

Cojos por la derecha

Lo de las lesiones en el Sevilla no es normal. Ya no hablo de que hayan más o menos lesionados, si no que parece que la plaga ataca a los jugadores con mala leche hasta dejarnos cojos en algún punto.

Ya en su día le tocó a los delanteros y entonces cayeron Luis Fabiano, Kanouté, Acosta, Cheva y Koné. Por momentos, el equipo no dispuso de ningún "nueve".

Ahora lo mismo pasa con el lateral derecho. Parecía que las lesiones en esa banda iban, más o menos, alternándose de jugador, pero dejando casi siempre a uno libre.

Pues ayer volvió la plaga y se cargó, en tal sólo unos minutos, tanto a Konko como a Crespo. Ambos son duda para el partido del sábado ante el Valencia, por lo que la opción de repetir con Mosquera en el lateral tiene pinta de repetirse.

Y ya sabemos todos como se las gasta el colombiano en el lateral.

Yo no soy de los que afirma con rotundidad que Mosquera no es jugador para este equipo. Me parece una afirmación demasiado grave y me recuerda al listillo aquel que decía que Jiménez no era entrenado para este equipo.

Y hablando de Mosquera y de su nueva posición en el lateral derecho, el colombiano dio ayer su opinión sobre el tema. En su opinión, "Estoy acomodándome poco a poco porque hay que tener  mucho pulmón para estar ahí".

Y para mí tiene más razón que un santo.

Jugar de central no tiene nada que ver con hacerlo de lateral y eso Mosquera lo está notando. Jugando en la banda, la velocidad del jugador toma mucha más relevancia, mientras que la colocación pierde peso.

Mosquera es, para mi, un buen central y un mal lateral, pero por necesidades del equipo se tiene que ir adecuando a su nueva posición. Un ejemplo claro de esos cambios de posición lo encontramos en Drago, que si bien ha jugado algunas veces de lateral zurdo, donde mejor rinde es en el centro de la zaga.

Así pues, viendo la situación del equipo en esa posición, no me queda otra que pedir paciencia con el colombiano, teniendo claro desde ya, que el jugador está actuando en una posición que no es la suya por necesidad y obligación.