Eso era la que gritaban los seguidores de Obama en sus mítines.
Podemos creer en el cambio.
Y ellos lo han conseguido.
Para nosotros el cambio, ahora mismo, pasa por ganar mañana en Lieja.
Yo voy a ir pasito a pasito, sin nombrar a Luther King, aunque está claro que con el Sevilla en el corazón, todos tenemos un sueño.
Y lo curiosos de nuestro sueño, es que soñamos con repetir uno que ya cumplimos.
Pero eso lo dejaré para más adelante, ahora mismo no estamos en situación de mirar tan adelante.
Ahora toca romper la mala racha y ganar mañana.
El equipo ha llegado esta mañana a Lieja, donde no estará solo.
Bélgica es un país con gran tradición de inmigrantes españoles, por lo que se espera que unos 400 seguidores sevillistas estén mañana en el Maurice Dufresne.
Uno de esos 400 será Salvador Amaro, un sevillista de los míos, de los exiliados, de los que sienten el escudo por muy lejos que estén.
Hace unos días me dijo que me enviaría unas fotos para que las publicara en el blog. Por ahora no he recibido nada, pero en el momento que lleguen será lo primero que haga.
Desde Sevilla han viajado además cerca de cien aficionados, a los que se ha unido, aunque no como parte de la lista de 20 jugadores, el serbio Ivica Dragutinovic, que aprovechará e desplazamiento para saludar a viejos conocidos.
Mañana es el principio del fin de la mala racha y como siempre pasa cuando juega el equipo, los jugadores no estarán solos.
Seguro que los que viajen volverán contentos, no me cabe la menor duda.
Change we can believe in.



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