Ya lo dije ayer.
Hoy es el día de los caracoles.
Si bien no han aparecido con tanta fuerza como era de esperar, sí hay algún titular con mucho "malaje".
Yo tenía claro que lo de los números y las rachas no iba a servir de nada si nos daba por perder uno o dos partidos.
Y así ha sido.
Y están, esperando otra derrota para empezar a hablar de crisis, pedir dimisiones, ningunear a los nuestros y intentar enrarecer el ambiente.
Pero a mi, por mucho que me jodiera (quizá debería decir jorobara, pero lo de ayer me jodió) la derrota de ayer (más que la derrota jode (o joroba) a imagen) no se me olvida lo que llevamos hecho hasta ahora.
No nos podemos olvidar de la situación privilegiada en la que nos encontramos.
No podemos aunque, así lo quieran.
No puede ser que algunos vayan en la mitad baja de la tabla y se crean el Brasil de Pelé por ganar 3 partidos y nosotros, que ocupamos puestos europeos, vayamos a caer en el pesimismo que esta gente intenta vendernos.
No seamos así. No caigamos en la amnesia.
Hemos perdido dos partidos. Dos derrotas dolorosas.
Nada más.
El domingo vamos a Pucela, el campo de la pulmonía, corremos y peleamos hasta el último balón, nos traemos los 3 puntos y nos reímos de las dos derrotas.
De las dos derrotas y de esos que cuando perdemos dos partidos hablan de ridículo, mientras cuando nos pasamos meses sin perder uno infravaloran a los rivales.
¿Os hace?



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