Eso es lo que nos espera dentro de poco. 16 partidos en dos meses.
Se dice pronto.
Empezamos el próximo domingo en el estadio Juegos del Mediterráneo, luego el equipo abre la fase de grupos de la Copa de la UEFA ante el Stuttgart en el Sánchez Pizjuán el 23 de octubre y finaliza la semana, de nuevo en Nervión, frente al Málaga.
Tres días más tarde, el 29 de octubre, coge la maleta para tres viajes consecutivos. Va a Ponferrada, donde se estrena en esta edición de la Copa del Rey, rinde visita al Valladolid, ya en noviembre, y se mide en Lieja al Standard en la segunda jornada europea.
De vuelta a casa, juega ante el Recreativo y cierra la ronda de dieciseisavos de final de la Copa con el cuadro leonés de la Ponferradina. Después, toma rumbo a Getafe y prepara la comparecencia del Valencia en el Sánchez Pizjuán, en principio el 23 de noviembre. La agenda le da un respiro, ya que tiene descanso europeo el día 27.
Pero inicia el arreón final con otro gran partido como anfitrión, ante el Barcelona. Seguidamente, cumple con su segundo encuentro de local en la UEFA con el Partirzán y le toca viajar al Bernabéu, el 7 de diciembre.

El domingo 14 se despide nosotros ante el Villarreal y afrontará otro doble compromiso a domicilio: en Génova, ante la Sampdoria en el desenlace del Grupo C de la UEFA, y en Son Moix ante el Mallorca.
Impresiona, ¿verdad?.
Y todavía impresiona más si empezamos a pensar que hace un tiempo nos quedamos sin Koné, que con nuestro capitán no sabremos cuando podremos volver a contar y que esta semana las malditas selecciones nos han devuelto a Capel lesionado para un mes, a Drago con una rotura en el bíceps femoral izquierdo de la que aún se desconoce el alcance, a Kanouté con molestias musculares y a Chevantón con unas molestias en al rodilla operada que, según cuentan en el portal uruguayo Tenfield Digital, volverá a necesitar de cirugía.

De los 4 delanteros natos que tenemos en plantilla (Kanouté, Koné, Luis Fabiano y Chevantón), tres han caído lesionados con sus selecciones mientras que Luis Fabiano sigue recuperándose de sus dolencias en los adductores.
Algunos dirán, aprovechando como siempre cualquier cosa para criticar a la Dirección Deportiva del club, que todo se debe a una falta de previsión, pero que 3 de tus delanteros se lesionen jugando con equipos que no lucen el escudo sevillista es una vergüenza de la que sólo hay un responsable: FIFA.
Los clubes, como ya dije en otra ocasión , deberían plantarse y exigir un cambio total en el fútbol a nivel mundial. Basta de amistosos que sólo sirven para llenar las arcas de las federaciones, basta de rondas clasificatorias infinitas en campos de dudosa calidad para la disputa de partidos oficiales.
Basta.

Este tipo de organización del fútbol actual sólo beneficia a las federaciones y a la FIFA mientras que los clubes, los que realmente arriesgan su patrimonio en fichajes, contratos y fichas son siempre los más perjudicados.
Un equipo como el Sevilla, inmerso en 3 competiciones y con posibilidades en todas ellas, no puede encarar una racha de 16 partidos como la que ahora se nos presenta, con las bajas de 3 de sus delanteros por culpa de lesiones en partidos de selecciones.
Eso no es más que una clara adulteración del campeonato y lo digo ahora que nos ha tocado a nosotros como cuando les toque al resto (que les tocará).
Las cosas no pueden seguir por este camino y los galenos de los principales clubes deberían tomar las medidas necesarias para que casos así no se repitan o, en caso de hacerlo, sean las propias federaciones las que corran con los gastos y ficha de los jugadores lesionados.



1 comentarios:
22 o 25 Jesús Navas quiero yo, y todavía hay quién quiere que vaya a la Selección.
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