sábado, 20 de septiembre de 2008

Ya somos uno más

Acabo de llegar de hacer las típicas compras del sábado por la mañana. Para mi siempre es un buen día para salir a pasear, acabar algunas cosas pendientes durante la semana y comprar algo de comida.

La mañana del sábado tiene a la juventud durmiendo, a los domingueros fuera de la ciudad y a los menos afortunados trabajando, es decir, es una muy buena hora para salir de casa.

Probablemente os preguntéis a qué viene esta entrada. Ahí va.

Acabas las compras regresaba con Clara hacia casa y de golpe nos hemos cruzado con una pareja. No era una pareja normal, no era como las que nos habíamos cruzado hasta ese momento.

¿Por qué?, pues por que el chico vestía la camiseta del mejor filial de la península.

Seguramente para los que me leéis desde Sevilla cruzaros con alguien que luce los colores que uno siente es lo más normal del mundo, pero cuando eso pasa a más de 1000 Km. de la Casa Grande del fútbol andaluz la cosa no es tan normal.


Yo, que aunque me siento catalán tengo seguro algo de sangre andaluza en las venas, soy como dice mi padre, "muy echao palante", tanto que me he dado la vuelta y he ido tras él hasta que se ha parado.

Lo primero que le he preguntado, antes siquiera de presentarme, era si llevaba la camiseta por sentimiento o sólo era una camiseta más para él. Me ha dicho, con acento andaluz (cosa que ya me ha hecho pensar que no la llevaba por que si) que era sevillista y sevillano pero que residía en Barcelona.

Rápidamente le he preguntado si tenía donde ver el derbi y me ha dicho que no, que hacía poco que vivía por aquí y que estaba algo perdido.

Esa respuesta ya la había escuchado antes y todos conocemos y conocéis (los que me leéis desde fuera) lo que es estar tan lejos de algún sitio donde la gente sienta los mismo colores que tú.

Así que le he hablado de la peña sevillista que yo visito habitualmente y de la que soy socio fundador, le he dado mi número de teléfono y he quedado para recogerlo mañana para que no vea el derbi solo.

Así son las cosas aquí cual depredadores en la sabana, siempre alerta por si encuentras a alguien que siente como tu ese escudo, alguien que viste tus colores o alguien que nombra a tu equipo y cuando lo encuentras no lo puedes dejar escapar.

Somos pocos y debemos estar juntos.

Y mañana seremos uno más. Bienvenido Fran

1 comentarios:

leon sevillista dijo...

pues nos vemos mañana saludos vamos mi sevilla vamos campeon luiiiisfa luiiisfa