viernes 26 de septiembre de 2008

La Quiniela

Cuando se acerca la jornada de fútbol, todo buen aficionado al deporte rey lo hace con dos claros objetivos.

El primero y principal es que tu equipo consiga la victoria. Eso por encima de todo.

El segundo es acertar los máximos signos de la quiniela posible. La esperanza de un pleno al 15 nunca se pierde.


Luego está, según la pasión con la sientas a tu equipo, el que pierda el eterno rival pero eso va a gustos.

El domingo pasado yo llevaba un cabreo monumental. Mi equipo, nuestro equipo, había empatado en el Medio Stadium y eso, agrabado por las archicomentadas decisiones técnicas, propició en mí un cabreo que tan sólo Vicky, Cristina y mi querida Barcelona pudieron sosegar.

Al salir del cine comprobé mi quiniela. Yo juego siempre, con un buen amigo, una quiniela de 7 dobles reducida. Al hacer el recuento vi que habíamos acertado 12 pero que la reducción se hacía efectiva y nos correspondía un 11.
El lunes al pasar por la administración de lotería recogí nuestros 4 euros.

¿Conclusión?, doble cabreo. Mi equipo no gana y encima cobro "la pedrea".

Por suerte teníamos jornada intersemanal, lo que nos daba una segunda oportunidad para desquitarnos. en este caso el boleto de la quiniela estaba compuesto por los 10 partidos de 1ª División más 5 del Calcio italiano ya que no había Jornada en la Liga Adelante.

Otra vez los dos objetivos.

El miércoles se jugaron todos los partidos del campeonato italiano que salían en la quiniela así como la gran mayoría de los de la Liga BBVA.

El primer objetivo se había conseguido: El Sevilla vencía al Espanyol tapando muchas bocas. Mi equipo conseguía los 3 puntos.

El segundo parecía menos lejano de lo habitual pues de los once signos jugados, habíamos acertado 11. El 100%. así pues encarábamos la jornada del jueves con espectativas de hacer algo.

Los nervios propios de dicha situación hicieron que le escribiera a mi amigo Hilario comentándole su situación pero su respuesta, sin quitarme un ápice de emoción, me hizo ver que la quiniela no debía ser excesivamente difícil y en consecuencia el premio no muy cuantioso: Él también llevaba 11 de 11.

Así pues llegaba el momento de la verdad. A las 20:00 empezaban los 4 partidos que faltaban, entre ellos el pleno al 15.

A medida que avanzaba el tiempo la cosa iba bastante bien. El Mallorca vencía 2-0 al Numacia, el Recre y el Athletic empataban y el Valencia ganaba en Málaga. En este momento y teniendo en cuenta que el partido del equipo ché era el del pleno al 15 teníamos 13 y el pleno.

El problema se vislumbraba en Valladolid donde el equipo pucelano vencía 1-0 al Almería. Ese partido debía acabar en X sí o sí.

Siguiendo la retransmisión online por la web de un diario deportivo leía comentarios que preveían el empate y hasta un gol anulado:

"¡¡¡¡¡VAYA ERROR DEL JUEZ DE LÍNEA!!!! VAYA GOL ACABA DE ANULAR AL ALMERÍA. Natalio marcó al batir por bajo a Asenjo, pero le señalaron un fuera de juego que no era no por centímetros, sino por metros. Error garrafal."

"¡¡¡PARADÓN DE ASENJO!!! Jugadón de Natalio, que recortó muy bien a Pedro López dentro del área y la enchufó para que se lucier el meta local y salvara a su equipo."

Parecía que el empate iba a llegar en un momento u otro y con eso nuestro pleno al 15.

Podía ser la jornada redonda, 3 puntos y con el bolsillo lleno.

El árbitro del encuentro, el mismo que había anulado minutos antes un gol al Almería, prolongó 5 minutos el partido y en el 95....GOOOOOOOOL...del Valladolid....adiós a las esperanzas.

Finalizado el encuentro eran 13 los signos acertados. Era momento de comprobar si la reducción se hacía efectiva o no.

Reducía.

De los 13 signos acertados la cosa quedaba en 12. Ahora tocaba buscar el escrutinio.


4.04 euros. Había pasado de poder tener un pleno al 15 a corresponderme 4.04 euros. Otra vez "la pedrea".

Por suerte mañana vuelve la Liga y en consecuencia la quiniela. Pasado el disgusto la reflexión era otra.

Mi equipo había ganado, había vivido con emoción (para mi lo bonito del fútbol) partidos que mirados fríamente me daban totalmente igual y al final casi había recuperado el dinero apostado.

Otra vez será.

¿Por que no el domingo?.

¡Viva el fútbol!

2 comentarios:

Hilario dijo...

Pues sí Joan, verdaderamente te engañé porque de la liga Italiana fallé el Genova Roma, así que tenía 10 de 11 y ayer hice pleno, así que como tú me he quedado en trece.

Eso sí, al jugar a dobles fijo y sin reducir, hemos pillado alguna de 12 y otras de 11, en total 50 eurazos para repartir entre ocho... ni pa' pipas.

Lo que yo tengo claro es que para hacerte millonario con la quiniela no puedes hacerla como yo las hago, jugando casi siempre la opción lógica, porque cuando esa circunstancia se da acabas ganando muy poco dinero.

Lo que da dinero es poner barbaridades como que el Betis le gana al Sevilla, o el Betis gana en el Camp Nou, o el Betis les gana al Madrid, o resumiendo, que el Betis le gana a cualquiera...

Joan Moran dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Antes hacía la quiniela con un amigo que siempre ponía signo "para buscar la sorpresa". Yo los veía y pensaba, ¡ea! esta semana no nos toca.

Yo no se ponerle perdedor a Madrid o Barça (a no ser que jueguen contra mi Sevilla), ni me atrevería a pronosticar una victoria del Betis (contra nadie),etc.

Por eso siempre que acierto...me toca la pedrea!