Ahora que empieza esta aventura de escribir un blog, recibo el consejo de un “monstruo” de las teclas y las ondas que me dice que ante todo “…escribe sin pensar en los que te leen (solo en ti, el truco es ser uno mismo)...”.
Siguiendo su consejo voy a escribir sobre una noticia que acabo de leer: el posible traspaso de J.A.Reyes al Benfica portugués.
Uno que tampoco tiene tantos años de sevillismo a las espaldas como otros, recuerda a algunos jugadores de forma especial por diferentes motivos, sobre todo teniendo en cuenta que la distancia y la edad no ayudaba a estar siempre al día de todo lo que envolvía a nuestro Sevilla FC.
Recuerdo a Polster, a Rafa Paz, a Zamorano y otros muchos. Pero por encima de todos recuerdo a J.A.Reyes.
Quizá lo recuerdo por que fue una luz entre todas sobras que nos asolaban a finales de los 90. Aquellos años no fueron fáciles pero la sonrisa pícara de ese chaval que debutó en Zaragoza con 16 añitos era un haz de luz entre tanto nubarrón.
Y esa luz que empezó siendo tenue, acabó deslumbrando a toda Europa hasta que los ingleses del Arsenal decidieron llevárselo a Londres no sin antes dejar una buena cantidad de millones en Sevilla.
Y ahora que leo su posible marcha a Portugal no puedo si no alegrarme por él ya que allí, sin la presión que un jugador soporta en España, resurgirá para volver a deslumbrar con su fútbol vertical y eléctrico que nos encandiló a todos.
Cuando hablo de Reyes no puedo si no recordar dos partidos en especial, ambos en Montjuic, en las temporadas 2001-2002 y 2003-2004.
En el primer caso, el partido correspondió a la 3ª jornada de Liga y el Sevilla se impuso por 2-3. Aquel día mis padres estuvieron en el campo gracias a unas entradas que les pude conseguir, mientras yo seguía el partido por la radio durante mis vacaciones en Córdoba. Era el primer partido que ellos veían juntos en Barcelona y creo recordar que me llamaron al menos 15 veces dándome todos los detalles de lo que estaban viviendo.
El segundo partido lo pude vivir en directo... rodeado de aficionados rivales. Recuerdo que me pasé todo el partido animando a quién yo apodaba “niño” mientras aguantaba los comentarios insultantes de aquellos que me rodeaban. Aquel día el Sevilla era claro favorito puesto que el Espanyol coqueteaba entonces con los puestos de descenso.
Reyes fue sustituido en el minuto 86 por Antoñito cuando el resultado era de 0-0...pero lo peor estaba por llegar. En el primer minuto del descuento, el entonces jugador del RCD Espanyol Cyril Domoraud, remató a gol un centro de De
De allí no salí contento con el resultado pero salí encantado de haber podido ver en directo a aquel que nos había devuelto la sonrisa.




1 comentarios:
No sé si al final acabará en el Benfica, pienso como tú y creo que le iría bien, pero a mi me parece que nuestro querido Reyes solo volvería a jugar al fútbol como él sabe si tiene cerca los mostachones de Utrera y el aliento de Nervión.
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