El Sevilla ha conseguido retomar de nuevo el camino de la victoria en Nervión y ha sumado tres importantes puntos que le permiten seguir en la tercera plaza de la Liga.
El partido empezó muy bien, con el Sevilla desplegando un juego rápido y vertical, que rápidamente obtuvo su premio con un gol de Luis Fabiano en el minuto 9.
Viendo la intensidad de juego del equipo, parecía que el partido iba camino de la goleada pero, sorprendentemente, tras el gol del brasileño, los nuestros bajaron el ritmo cediéndole el control del partido al Villarreal.
Los castellonenses poco a poco fueron estirándose de la mano de un buen Pires hasta que en el minuto 29, el francés culminaba una muy buena jugada de los amarillos por la banda defendida por S.Sánchez para hacer el empate.
El equipo había dado un giro radical a su juego y, tras mostrar unos primero minutos de exquisito fútbol, había perdido toda su fluidez y estaba a total merced de su rival aunque por suerte, se llegaba al descanso con el marcador igualado.
La segunda mitad empezó sin reacción sevillista lo que el Villarreal aprovechaba para adelantarse en el luminoso gracias a un gol del canterano Fuster. Corría el minuto 59 y en el ambiente se empezaba a mascar la tragedia.
Por suerte, en la primera jugada tras sacar de centro, Adriano, que acababa de entrar al campo por F.Navarro, se sacaba un milimétrico centro de la chistera que Luis Fabiano remataba al fondo de la portería de D.López.
Corría el minuto 60 y el partido empezaba de nuevo y, al igual que ocurriera con el pitido inicial, el Sevilla recuperó el balón y volvió al juego vertical que tan buen resultado le había dado al principio del partido.
Seis minutos después y en pleno renacer sevillista, Kanouté, que había entrado sustituyendo a un desafortunado Negredo, anotaba en 3-2 definitivo en el primer balón que tocaba.
Estaba claro que los cambios habían cambiado al equipo devolviéndolo a la senda del buen juego y gracias a dos acciones de Adriano y Kanouté, el Sevilla volvía a ponerse por delante.
Los nuestros, con al lección bien aprendida, siguieron acosando la portería visitante sin casi dejar al Villarreal intentar salir en busca del empate y así, con un Sevilla superior a su rival, se llegaba al final de un partido que rompía la mala racha del Sevilla como local.
Lo que podía parecer un encuentro fácil viendo los primeros minutos se acabó tornando en una trabajada victoria aunque hay que decir, que el Villarreal sólo se metió en el partido cuando el Sevilla se dedicó a sestear y a verla venir.
Ahora toca rematar la faena en la Copa y recargar pilas en una semana en la que el virus FIFA volverá a atacar a alguno de los internacionales sevillistas.
P.D.: Quiero hacer mención a lo ocurrido esta tarde en el Carranza cuando Ogbeche, jugador de color del Cádiz C.F, ha tenido que soportar el típico cántico racista de la afición bética al salir al campo.
Sin duda, lo mejor ha sido la respuesta del jugador, saliendo al terreno de juego y haciendo el empate de su equipo en el minuto 92.
Lamentable. Estilo…..